Mis pensamientos, poemas, cuentos... de Isabel Agüera

21 dic 2016

Esto no es un cuento

 Aconteció en nuestro tiempo que tras cinco años de guerra en un país, gran parte de la población tuvo que dejar su casa por miedo a perder la vida. Un modesto matrimonio, llamados María y José, María en estado de buena esperanza, llegaron a España  buscando  refugio, seguridad, sobre todo, para el hijo que esperaban. 
De puerta en puerta iban pidiendo un mínimo de ayuda para  su alojamiento, pero, “no hay posada”  –repetían unos y otros-; volved a vuestra tierra”. Así caminaban sin rumbo en la noche, cuando divisaron  una chabola abandonada a la salida de una gran ciudad. 
Sucedió que el segundo día de pernotar en aquel lugar una grúa municipal los desahució, dejándolos a la intemperie una noche muy fría de un veinticuatro de diciembre del año dos mil dieciséis. Sin saber dónde refugiarse, retomaron el camino. Repentinamente se vieron obligados a detenerse y buscar nuevo refugio ya que María presentaba síntomas de eminente alumbramiento. 
José  divisó a lo lejos los arcos de un centenario puentecillo. Allí, María –exclamó-, allí podrá nacer nuestro hijo. Buscaré pasto, buscaré leños, encenderé el fuego y esperaremos a nuestro hijo. Y José, extendió el pasto, lo cubrió con su vieja manto y el niño nació. 
Gente trabajadora en cambio de turno de una fábrica cercana, al verlos le ofrecieron lo que llevaban: algo de comida y abrigo, pero prometieron dar parte a los Servicios Sociales. Así al siguiente día se personaron  en el lugar  tres mujeres provistas de todo lo necesario para atender al niño y darles cobijo durante el tiempo preciso para que  pudieran retomar  camino a su país  reino de guerra y destrucción. 
Y esto no es un cuento, es la realidad  de un mundo 
que nos hemos repartido, defendiendo a dientes nuestra mejor parte. ¿Y celebramos la Navidad, olvidados de “María y José” que están ahí, en una mala chabola con un niño que tiene frío y hambre?










No hay comentarios: