Mis pensamientos, poemas, cuentos... de Isabel Agüera

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25 jun 2015

A mi nieto en el día de su Graduación fin de carrera

A mi neto Gonzalo  



Parece, mi querido Gonzalo que te veo y te oigo, aquel lejano día, cuando  a tus  seis años  lograbas tu primer gol en el polideportivo, donde tus padres y yo nos rompíamos las manos haciéndote palmas, mientras tú, creyéndote televisivo corrías por la pista imitando los movimientos y gestos de los grandes triunfadores. Era tal la dimensión del éxito que experimentabas que, incesantemente preguntabas: ¿Cuánta gente me habrá visto? ¿Y ya todo el mundo me reconocerá..? ¿Y ya soy famoso?
Doce de la noche del día 25 de junio de 2015, hora en la que amainan  los vaivenes del día, hora en la que mi Avenida se torna silencio, semáforos, cielo, estrellas… Hora en la que con nitidez escucho los ecos  nostálgicos de tu alegría y expresiones de felicidad, aquel día, por ese  gol  que de casualidad metiste y que, no obstante, para ti fue algo así como el paso definitivo a la fama. ¡Qué maravillosa ingenuidad la tuya, vida mía! ¡Cuántas cosas podría contar de ti y de tu precocidad y bondad en todo! De hecho ahí tienes un año de artículos dedicados a ti en el Diario CÓRDOBA, ahí tienes una obra editada  y versionada “Conversaciones con mi nieto” y cientos de cartas inéditas, escritas a lo largo de estos años en los que te he visto crecer feliz y responsable.
Mañana, DM. será tu graduación como final de una brillante carrera universitaria. ¿Cómo explicarte  qué siento? ¿Qué decirte en este gran día? Creo que lo primero y obligado dar gracias a Dios por dejarme vivir este maravilloso momento en el que parece que las ilusiones, la alegría y la emoción se conjugan, me crecen y llenan de felicidad.
Ya lo entiendes todo y es por eso que  solo me resta  decirte algo que a mí, personalmente, me ha servido  de brújula siempre: trabaja en esculpir la sublime imagen que el Creador concibió al formarte, trabajo que tendrás que hacer por ti mismo y ningún otro puede cumplirlo en tu lugar. Los demás podremos darte consejos , indicarte caminos, etc. pero, en definitiva, tú has de ser el gran artífice de esa gran obra que, desde el mismo día de tu nacimiento, se espera de ti. Has de ser tú quien desees ser noble, fuerte, limpio de alma. Que la ilusión y la alegría no se aleje jamás ni de tu alma ni de tu rostro.
Mi querido Gonzalo, hoy es el final de una carrera y el principio de otra. No te detengas. Trabaja, vive, ama como lo has hecho  hasta ahora, mirando siempre al ser humano que vive, siente y camina junto a ti en este mundo de todos. Deja la fama para los demás y tú sé feliz con  el éxito personal que te dará el mayor bien alcanzable: la felicidad del deber cumplido con honradez y amor. Y ya está.

Que sí que estoy llorando de alegría y porque  sé que esté donde esté el abuelo Mariano, te mira,  me mira,  sonríe y me llama llorona.

4 ene 2015

Mi carta a los reyes Magos


Acurrucada  en un balcón de mi casa, allá en el pueblo, esperaba cada año la llegada de los Reyes Magos. Quería verlos, tocarlos, escucharlos… Alguien, a carcajada limpia, me abrió los ojos un día: Es mentira: los reyes son tus padres. Pasaron años, nacieron mis hijos  y he aquí que, sin proponérmelo, los Reyes Magos volvieron a  escena en sus zapatitos, primorosamente colocados en la terraza, y volvieron a tomar vida en cabalgatas, augurios, cartas, grandes almacenes, etc.  Y algo por dentro me decía que también yo protagonizaba un engaño. Hoy, pasados muchos más años, pienso y tengo  experimentado que el principal alimento del psiquismo, la mejor cuerda para activar nuestros estímulos, es la ilusión. Y desde ese punto de vista, los educadores, padres, en este caso, tendríamos que estar bien atentos a promover en nuestros hijos una vida ilusionante, pero no un día y a base de  súper caros y súper modernos artilugios generadores de niños y niñas que ni  tan siquiera les interesa levantar la vista de ellos para ver quién les habla o qué sucede a su alrededor, sino promoviendo a diario vivencias generadoras de ilusión, transmitiendo la alegría de vivir, pero, hundidos  como andamos  en una sociedad empanada y pasota, con nuestras actitudes proyectamos en constante trance, una imagen negativa del mundo y de cuánto nos rodea.
    Sin duda para los niños la festividad de los Reyes sigue siendo una ilusión, pero mucho más que eso les alegra y divierte la participación de sus padres en  juegos,  ocios, paseos, etc. Una tarde de cine, de merienda, un rato de parchís, cualquier cosa provocaría  en  ellos  mejores ilusiones que fantásticas mentiras, porque la vida no es más que  una escalada en la que cada peldaño de ascenso, nos aproxima más a las estrellas.
Mi padre, hombre de muchos  y grandes valores, era protagonista, junto a los siete hermanos que somos, del acto festivo de escribir la carta a los Reyes Magos, carta que corregía y de la que guardamos algunas anécdotas divertidas. Por eso yo, cada año, sigo escribiendo mi  carta con todo rigor. Así que hoy, cerca de Córdoba los Magos, la escribo:
Queridos Reyes Magos Melchor, Gaspar y Baltasar: Este año he sido buena… Quiero que me dejéis, como siempre, un rosario, una caja de lápices y una muñeca de cartón. Para mí no quiero más, pero, como ya soy mayor, os pido también ilusión para todos y os mando besos y abrazos para que los dejéis  en todos los zapatos del mundo. Un beso para cada uno y agua para los camellos que  irán cansados. Isabel


Y que canten y sean felices los niños


25 may 2011

Bloc de frases / Mayorcitos



Lo profundo está en lo sencillo, lo trascendente está en los detalles, lo complejo está en lo simple. Si cuidamos lo sencillo, los detalles y lo simple que hay en lo cotidiano; si miramos con atención cómo vivimos la vida y después de comprometernos a incrementarla, confío en que nuestra calidad de vida y nuestra juventud nos acompañarán hasta el último de los días... dentro de muchísimos años.

Luego, cada año que pasa no tiene que sumirnos en la nostalgia, pensando que envejecemos, o excitarnos en una especie de impaciencia porque no hemos logrado todo lo que queríamos y sobre todo por considerar que acortamos pasos hacia la muerte.

A lo largo de los tiempos el hombre ha ido interpretando incesantemente el papel del adulto mayor en la sociedad, dependiendo de diversos factores: políticos, artísticos y estéticos, demográficos, éticos y religiosos, así como los relacionados con la familia y el parentesco. Luego no seamos presas de interpretaciones, sino sigamos siendo, a cualquier edad, la persona que somos con todas nuestras más ricas manifestaciones.

Todos nos vamos haciendo mayores día tras día y creo que es necesario tener en cuenta la gran riqueza de las personas mayores y todo lo que aportan diariamente. 

Ser un adulto mayor, como cualquier otra etapa, posee su propia funcionalidad, y las barreras a la funcionalidad de los ancianos surgen con frecuencia de las deformaciones y mitos sobre la vejez más que de reflejos de deficiencias reales.

La vejez constituye una etapa más de la experiencia humana y por lo tanto puede y debe ser positiva y de desarrollo individual y social.

En un mundo tecnificado como el nuestro el ser humano ha de seguir inserto en procesos de aprendizaje a lo largo de toda su vida adulta y nuestra sociedad ha sido bautizada como una sociedad del conocimiento en el que éste se convierte en un objetivo preciado a todo lo largo del ciclo de la vida.

La vejez, pues, repetimos, es una etapa de la vida y el envejecimiento es un proceso que ocurre a lo largo de la vida.  Luego constituye un periodo más de la experiencia humana y por lo tanto puede y debe ser positiva y de desarrollo individual y social.

El asunto no es llegar a viejo. El asunto es vivir bien, lo que a su vez nos ayudará a alcanzar muchos años de vida. Una cosa es ser mayor y otra cosa es tener muchos años. Tener muchos años no es incompatible con sentirse joven. Saberse muy mayor, viejo pareciera que obliga a comportarse como tal.

Hay que seguir siempre con la antorcha encendida. Si no podemos correr, caminemos, y si no  podemos caminar, cojamos una silla de ruedas. Hay que izar velas y  crear, llegar…

Oídos sordos a las voces que nos incitan y esperan caigamos en la desesperanza como si ya hubiésemos alcanzado todas las cimas, impidiéndonos escuchar la hermosa sinfonía de la vida que tenemos delante.

No hay nada mejor que ser feliz y evitar que los años no lleven al mal humor porque ese estado acentuará nuestro aspecto poniendo más de relieve el paso del tiempo por nuestros cuerpos.

Hay que cuidarse, y esto va a suponer cada vez mayores  y molestas atenciones a nuestras goteras, pero no hay más remedio: No podemos dejar que se nos hunda la casa.

No hay retorno en los años, pero siempre quedan pasos hacia delante que no debemos borrar de nuestro camino.



5 ene 2010

Sentirse joven

Aceñas centenarias de Villa del Río

No es el tiempo el culpable de nuestros años sino el estilo de vida que elijamos y la actitud que tomemos, y la generosidad con la que vivamos y sobre todo, con la ilusión que seamos capaces de llenar los momentos de nuestra existencia.

SENTIRSE JOVEN consiste en ver la vida con optimismo real, saber amar a la gente, descubrir bellezas que hay en la naturaleza, gozar de la inocencia y risas de los niños.

SENTIRSE JOVEN significa soñar con un porvenir, tener ideales, pero trabajar en el presente; tener siempre algo que hacer, algo que crear, algo que dar de sí mismo.

SENTIRSE JOVEN implica también saber sufrir, pero nunca sentirse derrotado, saber levantarse cuantas veces se fracasa y confiar en la Divina Providencia.

SENTIRSE JOVEN es desconocer la ociosidad, forjarse un ideal sublime, nuevo, por el cual valga la pena de seguir luchando, hasta alcanzar la meta deseada.

SENTIRSE JOVEN es saber enfrentarse con los problemas de la vida y resolverlos satisfactoriamente, superar las decepciones, hasta lograr la victoria.

SENTIRSE JOVEN es reconocer los equívocos, no desanimarse nunca a pesar de una derrota dura, levantarse nuevamente para no volver a caer.

SENTIRSE JOVEN es ser prudente, tomando como experiencia las vicisitudes ajenas y encontrar un camino distinto hacia la propia felicidad.

SENTIRSE JOVEN es tener la satisfacción de lograr un ideal por sí mismo y sin perjudicar a los demás, lidiar para conseguir sus más caros anhelos.

SENTIRSE JOVEN es tener la cabeza llena de ideas nuevas que expresar; el corazón lleno de amor y felicidad, el espíritu de entusiasmo.

SENTIRSE JOVEN es demostrar la expresión natural del alma humana de estar bien con Dios, es la expresión positiva de la satisfacción y felicidad.

Y PARA TERMINAR
Seamos mayores con dignidad e independencia de la mutabilidad de las sociedades, porque somos algo más que modas y civilizaciones: somos personas que, como todas, corremos, como ríos, caminos de la mar, alimentados, eso sí, por pequeñas corrientes que nos siguen enriqueciendo en nuestro imparable caminar. No tengáis miedo, amigos, a la vejez, porque no debe ser tan fea como imaginamos. Será, si llegamos a ella, tal y cómo la hayamos construido.

12 nov 2009

Mi canto a la vida

A mi nuevo nieto

...Y en este sueño helado de la noche, y en la esperanza del amanecer, que ya se conmueve, te sueño, te veo ya, mi querido chiquitín, en este mundo de luz al que tú has llegado como una sonrisa que se dibuja en el aire e ilumina el camino crepuscular de mis sueños, rotos mil veces y recompuestos por el hechizo creador que es la vida.
Te veo como el mejor beso que puede estamparse en mis mejillas, como la orilla verde y soleada donde mis mejores alas podrán desplegarse y entonar, una vez más, el inmenso himno de la Alegría en este amanecer de luna llena, blanca, maravillosa de noviembre.
Tú, mi niño ya tienes rostro, nombre en el archivo de mis grandes amores.
Tú, que nunca sabrás cuánto te hemos deseado, cuánto soñado, cuánto sufrido, has llegado a la vida porque así lo quisieron dos seres humanos que, al amarse, te soñaron y, desde el mismo instante que supieron de ti, contaban las horas con una extraña ilusión que a todos nos transmitían, como pequeñita ola que nos refrescara en esperanza la rutina de los días. ¡
Sí, sí; eras tú!, que, desde la otra orilla, te erigías ya en guía de nuestros vacilantes pasos. Quiero que sepas que entre lágrimas de alegría, de agradecimiento, de no sé cuántas y extrañas emociones, haz hecho que me sienta, una vez más prolongación maravillosa de un Dios creador que, valiéndose del milagro del amor y soplando en el barro de nuestra nada, nos multiplica, nos crea..
¡Qué maravillosa madre! Casi niña, pero plena de ternura y amor, clavados sus ojos en ti, como el más bello paisaje descubierto, calla, sonríe, y yo creo que también llora.
Y yo, nada, mi canto a la vida y mis gracias a ese dios que esta mañana pone palabras en mis labios y amor, mucho amor en mi corazón