Mis pensamientos, poemas, cuentos... de Isabel Agüera

5 oct 2015

Un hombre poeta

 Amigos, buenos días. Son fechas estas de poesía en Córdoba. Aprovecho, pues, para rendir mi sencillo homenaje al gran poeta fallecido, Cristóbal Vega.

DIARIO CÓRDOBA /OPINIÓN
 06/10/2015

En Córdoba se celebra en estos días la duodécima edición del festival internacional Cosmopoética. Son muchas las veces que me he preguntado qué es exactamente un poeta y muchas las que no he sabido contestarme, tal vez por el concepto tan idealizado que tenga acerca, más que de la poesía, del poeta, pero un día, hace muchos años, llegó a mi vida un hombre de aspecto tan sencillo, humilde y de palabras tan bellas y sabias que me fascinó. Su nombre, Cristóbal Vega y su currículum, una larguísima e interesante biografía en la que destacaba una intensa y dura vida de lucha y poesía.
No sé por que me distinguió con una gran amistad. Hoy, cuando ya no está, sigo sintiendo el vacío de sus cartas y poemas.
¡Qué amargos resultan los adioses --decía-- a tantas cosas que nunca supimos ver: al sauce de viejas ramas donde al despuntar el día canta alegre la calandria, al gorrioncillo audaz que llega a nuestra ventana a traernos el mensaje de su tosca serenata.
Amigo --le decía yo-- tu carta, espléndido poema, ha conmovido los más íntimos recovecos de mi alma porque tú, hombre de tantos caminos, silencios, de tantos saberes, tan selectivo y fiel amigo, jamás dejaste crecer la hierba sobre el camino que conducía a mi casa. Tú, que jamás buscaste lucro, protagonismo, que huías de glorias pasajeras, tú poeta de tantos versos lanzados al viento, tan amante de los niños, con tan elevado concepto de la libertad y del hombre, me serviste, sin saberlo, respuesta a mi pregunta de todos los tiempos: sí, ya sé qué es un poeta.
Cuando no valgan ya estos versos míos  / --me escribías--, ni nada signifiquen mis ternuras  / para tu corazón con nuevos bríos /, déjame un ramo de dulzuras / para que en el jardín de los hastíos / siga invicta la flor de mis venturas.
Gracias, mi amigo Vega, mi gran poeta de versos ocultos, lanzados, no obstante a ciento de publicaciones.
…Y no ver más las estrellas del alba! ¡Qué amargos son los adioses...! Alegra ver que los ríos /cantan la canción del agua/ que la estrella al navegante / las rutas del mar señala / y que en parques y jardines / ¡aún los pájaros cantan

No, tú no te has te has ido, amigo, porque tú mismo lo dijiste: el poeta no muere, y tú y tus poemas vivís en mi corazón.


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