Mis pensamientos, poemas, cuentos... de Isabel Agüera

11 ago 2012

Mi amiga gaviota

Queridos amigos/as: Tengo un blog dedicado a mis nietos/as en el que  entro cuando puedo pero quiero dejar en él mis mejores palabras para ellos que son la gran sorpresa de mi vida. Un amigo alemán, al leerlo, exclamó algo así: ¡Wonderful! Bueno, creo que fue algo pareccido y que en castellano -me aclaró- significa, ¡maravilloso!
Así que pensé: Si le parece tan maravilloso -cosa que considero exagerada-, puede que algo les guste a mis amigos de este blog. Así que ahí va con cariño.

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Mis queridos nietos y nietas: Tras tiempo sin escribir en este Blog y tras días de convivencia con todos vosotros en el apartamento de la playa, quiero retomar mis escritos en este blog que os dedico con inmenso cariño. En él quiero verter lo mejor que pueda haber en mí; lo peor, si no lo habéis descubierto, ya llegará el día, pero de todas formas quiero deciros algo: Todos somos mejor que peor. ¿Lo entendéis? Yo creo que sí.
Hoy os quiero dedicar algunas reflexiones de este verano y ya oigo a mi Gonzalo primero -el mayor- exclamar: ¡Jo, abuela!
No obstante, con el ¡jo, abuela! asumido, allá que voy, aunque os voy a colgar unas fotos de este verano que os van a gustar.
¿Recordáis la historia de mi  amiga gaviota? Ya hablaremos de ella.

                  Mi amiga gaviota, un poco vieja y un poco enferma pero sin dejar de mirar al mar.
Cada amanecer estaba allí, y yo la acompañaba 




La vida, mis querido nietos y nietas, de cada uno es como un río que con su propia corriente camina y crece hacia el mar. No obstante, quiero legaros mi reto de cada amanecer, las claras deducciones que en este imparable viaje se han ido escribiendo en la blanca pancarta de mis días. Puede que tan sólo sean algo así como pequeñas olas que acaricien la reseca piel de lo que serán vuestros largos pasos, pero me vale la pena el esfuerzo, si logro alcanzar, al inmenso océano que es vuestra presencia en el mundo.

La vida, mis preciosos nietos, es una página en blanco que se nos entrega en el instante mismo de nuestro nacimiento. Hasta el día que somos capaces de pensar y decidir, son los demás los que escriben en ella, pero llega un momento, puede suceder, o que cojamos la pluma y nos convirtamos en protagonistas, lo cual nos será, contradictoriamente fuente de gratificación y dolor, o dejados llevar por la comodidad, aceptemos la letras que los demás sigan imprimiéndonos al ritmo de nuestros pasos. Esta actitud, antes o después, nos exigirá estampar una firma de autenticidad que nos podremos ratificar con la consiguiente frustración.

También la vida es un cúmulo de conveniencias: yo te doy; tú me das. En la vida todo se puede vender, cambiar o comprar.

Pero la mayor tranquilidad de conciencia os vendrá dada por el riesgo corrido en servir, en regalar, en amar sin precio.

No importa que nuestro nombre quede fuera de esas inútiles urnas que sirven al poderoso para recontar y regodearse con la fidelidad de sus incondicionales satélites y otorgarles la recompensa que ansían: ser considerados, tenidos en cuenta…

Pero esas urnas sólo son un cajón de mentiras; mejor no estar en ellas.

Finalmente os digo: la vida es un camino por recorrer. En él encontraréis de todo, pero jamás caigáis en la tentación de inmovilizaros en punto alguno por blanco o negro que sea.

Continuad siempre hacia delante sin mirar para atrás, porque una luz que se apaga no volverá a lucir por mucho que nos duela. Podemos, eso sí, guiados por su rastro, colgar una nueva en el horizonte de nuestros pasos. Y no os perdáis lo sucesivo que siempre será sorprendente, y sobre todo no dejéis de marcar huellas que sirvan de guía a otros caminantes.

¡Adelante, mis niños y niñas! Sois personajes de excepción de este provisional escenario que es la vida. Representad, con la mayor perfección posible, vuestro papel, porque en ello encontraréis la recompensa. Nacimos con un proyecto debajo del brazo: colaborar a que este nuevo Día sea como un luminoso arco iris que, de extremo a extremo del universo, luzca fecundo para todos los seres humanos.

No hay tiempo que perder. Somos criaturas en cuyas miradas asoma el alba; somos corazón y vida por donde fluye el maravilloso ocaso de cada atardecer. Somos himno que entona sueños, mientras tejemos el sutil relámpago que cruza el cielo y lo ilumina en blanca vorágine de altura.

Somos belleza y amor.

Somos, y ahí radica el milagro, solitario bosque de felicidad.

¡Ojala un día, pronto, ya, estéis listos para ir tomando el pulso a la vida y grabando en el tapiz inmaculado de los momentos, la sinfonía de vuestras maduras realidades! Será, sin duda, la mejor herencia que os pueda legar, con la que podréis arribar al mar, crecidos y en paz.

Y el cuco de mi reloj me da de nuevo la hora. La una en punto de la madrugada. Apago el ordenador, me asomo a la terraza y, como cada noche, mi sencillo deseo que viene a ser mi mejor oración: Que haya paz y amor en el mundo y que todos los niños tengan felices sueños.

Os quiere muchísimo la abuela Isabel

6 ago 2012

Para mis amigos del Blog, y junto a mis sencillas fotos de verano, un beso y mis mejores deseos de feliz regreso o feliz estancia allá dónde se encuentren porque, al menos para mí, la felicidad solo depende de la ilusión que pongamos en nuestros ojos al mirar  y sobre todo en nuestro corazón al sentir.

(Las fotos  en las que aparezcan personas de frente están hechas con su autorización)







31 jul 2012

¡Vaya Guirigay!

DIARIO CÓRDOBA/ OPINIÓN
ISABEL Agüera 31/07/2012


Hoy día debates y tertulias vienen a ser el plato fuerte en medios de comunicación. Y a falta de una buena peli o de un relajante documental sobre gorilas y esas cosas, pues, bueno, tras zapear por más de sesenta o cien canales, aterrizamos en el tal vez prometido interesante debate o amena tertulia.
Pero, pregunto yo, ¿usted se entera de algo? Aquí, menda, de nada. Y bueno, también el oído va fallando pero de eso bien que se encargan los distinguidos participantes porque ¿usted ha oído cómo gritan?
Me crispan los nervios, me sacan de quicio y hasta me hacen repetir al mismo tono, ¿pero por qué no te callas? --¡qué original, no!--.
Mi pregunta, que me repito en muletilla, va dirigida a los moderadores: ¿Pero, por qué no moderan? ¿Por qué dejan que los participantes hablen a la vez, se quiten la palabra, se interrumpan, etcétera? `
¡No me veas, si el debate o tertulia versan sobre temas políticos! Creo que es consigna, aprendizaje, estrategia para que no se oigan las razones del adversario.
Palabra, según la RAE, es el sonido o conjunto de sonidos articulados que representan una idea. También, acto o derecho de hablar a alguien: dirigir la palabra; pedir la palabra; conceder la palabra...
Sucede que, como en otras muchas cuestiones, damos la patada, en este caso, a la Real y propugnamos el prima io, secondo io.
Estoy convencida, y me lo repito siempre que me toca el turno, que para defender una idea, un pensamiento o un melón no hay que agredir al contrario sino dejarlo que hable hasta reventar, porque, en primer lugar, seguro que se descalificará solito y segundo porque la velocidad se demuestra andando y no gritando.
Cómo me gustan los que callan y escuchan, los que serenamente defienden, exponen, condenan, con respeto y esa sutil elegancia que reviste la palabra de armonía. ¿A que usted, lector, está de acuerdo?



* Escritora





28 jul 2012

Los sueños no mueren



Paseaba por la playa de la mano de mi nieta de seis años. Íbamos en silencio cuano ella me preguntó
-Abuela ¿por qué vas tan callada? ¿Qué piensas?
 Por decir algo, contesté:
-Pensaba en ti.
-¿En mí? -exclamó extrañada- ¡Si voy contigo, abuela!
-¡Bueno, sí, pero pensaba cómo era yo cuando tenía tus mismos años.
-¿Es que ya no los tienes? -preguntó-. Los años no se pierden; se cumplen y ya los tienes. A lo mejor se te han olvidado...
-¡Pues, es verdad! -exclamé-. Los tenía tan guardados que se me habían olvidado, pero los voy a sacar y jugamos.
-¡Bien! -exclamó feliz-. ¿Y hacemos un castillo de arena? ¿Y buscamos conchas? ¿...?

  Me dije: Lleva razón mi nieta: Los sueños no mueren con los años; los olvidamos, los sepultamos en vida.

18 jul 2012

Mi beso marinero

Una mala poesía, escrita con mucha dificultad, estrenando ipad, pero con mucho cariño para mis amigos del blog.
 
 
Tírale un beso al mar, marinero!
Mi beso de tierra adentro. ¡Cógelo! ¡Allá va!
Quiero al despertar la madrugada
mirar al cielo y soñar que mi beso,
navecilla sin rumbo, navega,
música en proa de soledad.
 
Ríe, baila, se aúpa... en el azul infinito
de ese tu bello mar.
¡Tírale un beso a tu mar, marinero;!
Mi beso de tierra adentro... ¡Allá va!
Quiero, entre arreboles de ocaso,
ver que mi beso no encalla,
ver que mi beso navega sin rumbo,..
                     ¿Que más da?
ver que mi beso es libre,
con las olas, con los vientos, con la luna....
                     ¡Se me va!
 
Mi beso, marinero, pongo en tus labios de sal-
¡Que ice velas sin retorno, que navegue a la deriva,
que se hunda, que se pierda...
                   ¿Qué más da?
Tus labios, marinero, ¡Qué senda de luz para surcar!
Pero no te lo quedes, marinero,
¡Tíralo sin miedo, lejos, y pronuncia este conjuro:
¡Navega, huye!
No te dejes robar la libertad!

12 jul 2012

La huella de Dios




Mitad payo, mitad gitano, sonrisa perenne, mitad picardía, mitad ternura.

A golpe de pico y a fuerza de sueños allanó el cerrillo, hizo su casa y, con empeño infinito, buscó, acarreó piedras hasta rematar esta escalerilla de "castillo", como él la llamaba, y a la que, con la lluvia -decía- se lavaba y podía verse la huella de Dios-

Por eso, cada vez que vengo a este lugar de silencios y vientos, calcinado hoy, por racismo, envidia y las peores artes, me detengo en la superviviente escalerilla del tiempo, en la escalerilla de Dios, en la que siguen vivos los misterios que vaticinaba aquel muchacho, la mitad payo, la mitad gitano que víctima de tanta icomprensión, tuvo que emigrar lejos, muy lejos, bajo las estrellas y a la búsqueda de nuevas piedras a las que la lluvia, con sus limpias aguas, destapara la huella de Diós. Se llamaba Lázaro y en su ingenua y rutilante mirada, estaba, a todas horas la huella de aquel Dioa.

2 jul 2012

Anacoretas, hoy

Diario CÓRDOBA/OPNIÓN
ISABEL Agüera 03/07/2012


¡Con "la" calor que tenemos y por dónde salgo yo! Pero es que, claro, los chispazos llegan sin reparar en temperaturas, y hoy es uno de esos días que se nos mete en la cabeza una letrilla o una palabreja y, ¡hala, mantra que va y mantra que viene! Pero como dice el budismo, además de recitarse puede escribirse para beneficiarnos con su influencia espiritual.
Y eso es  exactamente, lo que voy a hacer: No voy a ser menos, solo, eso sí, que en lugar del ommmm, ommm, me llevo unos días repitiendo: anacoreta, anacoreta.
Confieso que en mis tiempos más religiosos, el escapar del mundo, retirarme a un desierto y, ¡venga penitencia, oración y hambre!, como que no me convencía; podía hacer otras cositas sin apartarme del mundanal ruido --me justificaba--. El caso es que sin haber tocado ese fondo al que, por lo visto se llega con la experiencia, en mi media hora de reflexión diaria, hoy les ha tocado el turno a los legendarios anacoretas.
¿Y por qué  este desfasado tema me pregunto yo? ¿A qué viene ahora recordar los rigores de una vida tan solitaria y austera? Bueno, creo que sí, que lo voy pillando. Y es que, sin tocar fondo, a medida que se bucea, casi, casi que se descubre.
Sí, allí, en lo más profundo, como que se lee: Hoy no hay que retirarse del mundo, de la sociedad, hoy es el mundo y la sociedad los que se retiran de ti, si no eres un pringao de la política, de algún movimiento, si no eres un mediático o, sencillamente, un insignificante satélite de otro pringao de más altura.
¡Pues sí que hay leyenda en el fondo! ¡Y vaya si lo voy pillando! Pero no, no me interesa... ¿Montaje y todo  se tornará exitoso, camino fácil, etc.,etc.? ¡Ah, no! ¡Ni hablar!  ¡Menuda libertad y menuda paz en no caer enbrazos del papel y del celofán!! Puede uno dormir a pierna suelta sin temor al sicario que llamará a la puerta con la facturita y que, para dos días que estamos aquí, mucho mejor tener saldo en la cuenta y un frigo y un ventilador y un abuena sanddía...
Cuatro cosillas de nada pero ¡qué gustazo si son compradas a tocateja!