Mis pensamientos, poemas, cuentos... de Isabel Agüera

28 sept 2016

Nada más sagrado que un niño

  
DIARIO CÓRDOBA/EDUCACIÓN
 Difícil de explicar los sentimientos que me agitan cada mañana cuando, en mis paseos habituales, contemplo la entrada de alumnos a los centros escolares. Con dificultad puedo disimular unas lágrimas cuando los pequeños se alejan y, perdidos entre el barullo, se vuelven a decir adiós y a arrojar besos a sus familiares.
Algo se me remueve, y son los niños, los maestros, los padres, el ambiente que, durante más de cuarenta años he compartido por numerosos centros de nuestra comunidad. Es por eso que tengo la impresión de que estoy con todos y cada uno, pero, sobre todo con los niños. Sé cómo piensan, como se sienten y sé que lo más importante que hay que darles es interés, motivación y mucho amor.
Ellos, niños de hoy, son el futuro que debe cimentarse en ambientes de paz, alegría, relajación..., porque de todos esos bienes carece nuestra sociedad actual y no podemos tolerar la creación de un nuevo hombre sin que ingredientes tan necesarios para su felicidad estén ausentes en hogares y escuelas. Ellos, niños de hoy, a pesar de sus precocidades, hijas del progreso, siguen siendo siempre niños. «Nada más sagrado que un niño, guardián de la eternidad en el tiempo, ante el cual es una tremenda realidad el misterios del porvenir». Sí, ese misterio es el que me renueva, me eleva cada mañana, lejos ya de la práctica escolar, pero nunca lejos de las inquietudes que me provoca el futuro de estos niños hoy, que con la inocencia a flor de piel, son víctimas de incomprensión, manipulación, exigencias excesivas, en unos casos, y permisividades perjudiciales en otros.
 ¡Cuánta inocencia! ¡Qué pena las duras realidades que le aguardan! Pero, entretanto, recordemos que cada niño al nacer nos trae el mensaje de que “Dios no ha perdido aún la esperanza en los hombres», decía R. Tagore. Yo tampoco la he perdido y es por eso que, cuando ayer mi nieto de cuatro años, y ante mi propuesta de  contarle un cuento, me peguntaba: ¿el cuento es virtual o real?, no me llevara las manos a la cabeza, sino que me detuve a explicarle las ventajas de una cosa y de otra. No podemos dejarlos perdidos en el laberinto de ofertas que hoy día se le sirven en bandeja.



No hay comentarios: