Mis pensamientos, poemas, cuentos... de Isabel Agüera

27 jun 2020

VACACIONES Y NIETOS






Hoy, y dada la proximidad de vacaciones y dada la frecuencia con la que los hijos encuentran un respiro  para dejar  a los hijos con los abuelos, “guardería segura y barata”, me voy a pronunciar de nuevo, RESPETANDO AL MÁXIMO  LA DECISIÓNES PERSONALES:
No, no soy partidaria de que los abuelos se hagan cargo de los nietos, y no es una opinión sin fundamento. Psicólogos y  profesionales de alto nivel opinan que es una opción  que no beneficia ni a los abuelos ni a los nietos.  Por un lado, los nietos, niños, precisan mucha actividad, atención, movimiento, etc. Por otro lado, los abuelos, en su mayoría no pueden dar satisfacción a las vitales necesidades de los nietos. ¿Y qué hacen? En su gran mayoría dejarlos todo el día con el móvil o viendo la tele: sentados y callados. ¿Sabéis cómo se les llama a los niños educados por los abuelos? MAMOTRETOS que significan traste, armatoste, etc. Niños consentidos, por lo general sin que hayan desarrollado capacidades, habilidades, etc.Repito para que nadie se confunda que sé de sobra todo lo que vais a decir , pero no me vale: hay otras soluciones. Y repito con mayúsculas: RESPETO TODAS LAS OPCIONES.En mis obras, en dos al menos, podéis encontrar muchas alternativas  de convivir de forma productiva con los nietos.También para los abuelos hay JAMASES, jajajajaja. JAMASES PARA BUELOS CONNIETOS 1)   Jamás debe sentirte obligado a ser el canguro de tus nietos.
2)   Jamás debes mentir a los nietos. Si no puedes decir la verdad, sencillamente exprésalo así, pero nunca mientas.
3)   Jamás debes desautorizar a los padres. Si opinas que están equivocados, debes tratarlo en privado con ellos.
4)   Jamás, por ningún motivo, debes chantajear a los nietos.
5)   Jamás debes asustar a los nietos para conseguir determinados fines.6)   Jamás debes estar dispuesto a consentirlo todo. Hay que dilatarse pero no derretirse.
7)   Jamás debes hablar de forma negativa a cualquier manifestación sexual natural de los pequeños.
8)   Jamás debes llamar pecado a una palabra soez o grosera, aprendida de los adultos.
9)   Jamás debes hablar demasiado del cielo, de Dios de la Virgen, de la muerte, etc. Puede suscitar preguntas para las cuales no vas a tener respuestas.
10)     Jamás sermonear acerca del pasado como mejor tiempo.
11)       Jamás silenciar la opinión de los nietos. Primero escuchar, despué
12)       Jamás debes disimular tus achaques; tampoco abusar de ellos ante los nietos.
13)      Jamás le prometas cosas que no vas a cumplir.
14)      Jamás permitas que estén todo el día ociosos o pegados a un móvil. Asígnale pequeños trabajos: limpiar el polvo, regar macetas, ordenar cajones, etc.
15)       Jamás olvidar que los nietos son el futuro que pasa, casi milagrosamente, por tus manos, un futuro que debe  culminar en una auténtica obra de arte y que para ello, mucho esfuerzo, preparación y salud ante todo.

26 jun 2020

HERMOSURA Y CALMA



FOTO DE MI HIJO RAMÓN


Tienes  majestuosa, regia  elegancia, noble y soberana, en paisajes  de historia, magnificencia y admiración imperecedera de siglos, huellas que se alzan jactanciosas de su grandeza en dura piedra labrada,  pero tú, esplendida, regia elegancia, paciencia altiva y blanca, tienes mirada ausente en sueños de libertad lejana: verdes praderas, cielos de mil colores, trotar salvaje de crines mecidas por el viento, manadas cómplices por escenarios de luz sin trampas, sin destino...

 No sé si posas  obediente, no sé si soportas capricho festivos, no sé si eres real o pintura de un pincel enamorado de tu humilde, sumisa, dócil  belleza. 


¿Cuál  fue tu cuna? ¿Cuál  tu escuela? ¿Cómo  te llamas?
Estático, silencioso, valiente... escondes, elegante, misterios de tu bravura y eclipsas, con tu palpitante,  soberana y singular  vida,  paisajes de antaño en noche, rumor de estrellas, murmullo de un rio, cantarina corriente, y en la caricia dueña de un garboso aguacil.


¡Quién pudiera reverberar, secretos, como tú, de vida libre, de cielos blancos, negros, azules.., secretos, de vientos huracanados y suaves brisas, galopantes latidos que te tornan hermosura  y calma!
 


BUSCANDO EN LA VIDA: CAPÍTULO XX

DUCHA  CREATIVA

Fue una mañana, creo que de finales de Julio. Mamá, Luci y yo tomamos el desayuno en la cocina. Julia, la mujer de la verdura, que es como de casa, se presenta cargada con dos grandes cestos.
-¡Buenos días, señora y la compaña! Que aproveche. ¡Vaya día! –exclama soltando los cestos y limpiándose el sudor del cuello y de la frente con un pañolón blanco-, Pero ... ¿qué veo? –vuelve a exclamar cuadrándose en jarra delante de mí y mirándome de pies a cabeza -. ¡Si ya está aquí la niña! Y vaya porque le ha sentado bien el aire de Sevilla. ¡Para mí, señora, que la pollita, si no lo ha puesto, va aponer pronto el huevo!
Luisa que anda por allí, suelta una fuerte risotada y Luci, como quien explota sin poder disimular que lo sabe todo, de un golpe de tos, espurrea el café y  la tostada. Mamá, correcta, pero con energía, y mirándonos a todos a la vez, reprende:-Ya está bien de tonterías. No me gusta que delante de los niños se hable de ciertas cosas. Acaba de llegar de Sevilla.  Ya hablaré yo con ella.
Y yo bajo la cabeza casi hasta llegar con ella al tablero de la mesa. Me doy cuenta de que Julia ha insinuado algo vergonzoso y prohibido con respecto a mí.
 Durante aquel largo día, mamá no me volvió a mencionar ni una palabra al respecto; pero Luci, Juana, Luisa, Anita ... todos me miran e imitando las palabras y los gestos de Julia, sonríen.Por la tarde, mamá me llama a su dormitorio. –No puedo olvidar aquella escena -. Cierra la puerta, se sienta en una descalzadora, delante del baúl abierto, saca una prenda, que yo jamás me he atrevido a mirar en los tendederos, ni en la canastilla de la costura de Jerónima, y en tono solemne y despectivo a la vez, exclama:
-Toma un justillo –un aplastamontañas le llamaba Luci; una especie de corselete cruzado por delante y por detrás de forma, que el pecho quedaba entablillado-. Ya eres una mujer. Póntelo y procura apretártelo bien para que no se te señale el pecho. Eso es una cosa muy fea que una mujer decente debe ocultar.
En mis manos frías y temblorosas, como si fuera algo horrible, el justillo. Durante unos instantes, silencio en el dormitorio de mamá. ¡Qué vergüenza! Después el chirriar de las bisagras del baúl que se cierra, y el golpe de la llave en la cerradura. Afuera, en la calle, ruido de la gente, detrás de la puerta, una canción desentonada de Luisa que friega la galería: cuando yo te  digo adiós en la ventana, pienso en mañana...  Salgo del dormitorio. Bajo la escalera de la cocina. No hay luz. Por una ventana alta de cristales rotos, que da a la despensa, entra resplandor. En el descanso de en medio, junto al tragaluz de la carbonera, me siento a llorar. Unas palabras de Llolla a mi regreso, me viene a la cabeza:
-¡Ya soy mujer! Y cunado estoy con eso, no puedo correr, ni comer helados, ni bañarme...
Luisa sigue cantando: es mejor vivir la vida alegremente, que tristemente, en ti pensar... En la cocina se oye un estrépito de platos. Después, el largo maullido de un gato y el refunfuñar de Juana  que suelta rabiosa una escoba. Unos pasos por la galería me asustan. ¡Alguien viene! Escondo el justillo debajo del brazo. Termino de bajar aquel trozo de escalera. Atravieso el pasillo de la cocina, donde Juana sigue hablando sola  y salgo al jardín.Es ya de noche. Sombras de los rosales, frescos de los arriates regados, olor a dama de noche, a dompedros, a jazmines... Corro a esconderme en el cuarto de pila; nadie podrá encontrarme en aquel negro y lejano callejón. Allí, sentada en el poyete, junto al pilón, casi mecánicamente. contemplando aquella tira de cielo azulón y estrellado, comienzo a desabrochar despacio, muy despacio, los botones de mi batita de percal. Luego, más despacio todavía, como si el calor de mi mano descubriese una dulce caricia, bajo de mis hombros, los tirantes flojos de mi camisa. De pronto, noto que un tibio bostezo, se estrella en mi cuerpo desnudo: ¡es el aire del anochecer! Siento alegría y quietud. Apoyo la cabeza sobre la pared, una pared blanda que se desmorona. Migajas de tierra hormiguean por mi espalda,  Me encojo, sin querer, al hacerlo, cruzo los brazos por delante del pecho, apretando mis manos debajo de las axilas: ¡Es real y palpable el abultamiento de mis senos! 

21 jun 2020

Estampas de verano



¡Cuánta belleza a mi alrededor!




Dios está aquí


Qué maravilla



Gaviotas sobrevalorado mi cielo crepuscular

14 jun 2020

Hora Maga



MI  AVENIDA:  CARLOS III, CÓRDOBA

A esta hora maga de la noche, cuando los relojes nos hacen sentir su aliento,

Y los semáforos, arco iris en mi Avenida,

Y los silencios, hora calma, reposo de cálidas  almohadas,

Y a los pensamientos  le crecen alas sin viento que los detenga,

Yo me pregunto:

¿Soy universo escapado de las manos de un Creador?

¿Soy un ser humano en maratón con la vida?

¿Soy onda que deambula buscando receptor?

¿Soy un hágase en las manos de un Dios?

¿Soy una espera de la hora negra de la muerte?

¿Soy una nada crecida de día y horas con fecha de caducidad?  

Las luces en las lejanías se van encendiendo. Mientras yo tan solo soy una

 interrogante.

De repente el posible ángel bueno que me soñó me trae la repuesta: 

eres nada y eres todo. Sigue caminando y anque no veas el camino completo, 

no dejes de dar pasos: Llegarás a verlo.