Mis pensamientos, poemas, cuentos... de Isabel Agüera

11 sept 2016

ESPESA NIEBLA

Cualquier día puede ser otoño o invierno en nuestras vidas. No importa la fecha, que no es nada, importa nuestra actitud al amanecer cada día y encontrarnos que siguen en pie nuestras grandes dificultades, nuestros "gigantes" problemas, espesa niebla que quiere eternizarse en ellos.

MONÓLOGO

No te saldrás con las tuyas, espesa niebla que todo lo blanqueas esta mañana. Crecerá el día, ya lo verás, devorando el blanco sopor que esparces como sábana de un absurdo fantasma.
No, no te tengo miedo, nube-niebla que osaste borrar de mi vista paisajes de mar, tierra. cielo… Llegará el sol, apagando tu reinado, y mis ojos se reencontrarán con el árbol al pie de la ladera, y con los pájaros emigrantes que surcarán mi cielo crepuscular,
y encontraré el camino de ayer, memoria perdida de las cosas que fueron, el presente feliz de mi infancia. Crujir de tejados, aullidos de perros, goteras en palanganas y cubos... Humo blanco, humo negro, humo a borbotones en fríos amaneceres, en ancestrales chimeneas: gatos, palomos, botijos, sillas, voces...en el atardecer del jardín.
¡Anda, niebla, vete ya! Me hiciste revivir historias que son índice del ayer, historias que no me sirven como capítulos de mi hoy otoñal en tu mañana de niebla densa.
¡Anda, niebla, vete ya! Mi vida seguirá persiguiendo, luz, aliento, rayo que busco, que me sostenga, luz, aliento, rayo , surco donde todavía sea posible la sementera de una sonrisa, de una palabra, de un beso, de una lágrima…
¡Venga! ¡Aúpate a tu reinado, sábana blanca! ¿No ves que mi vida, más que te pese, sigue y sigue, tonta niebla? Sí, hasta que mi arcaduz se pare definitivamente, hasta que el pozo se seque para siempre…, pero. ¡mira, mira; te disipas, sí, ya, ya apunta el sol!
Hola, sol, te esperaba porque soñé contigo y los sueños no son sueños; son la realidad que fuimos, que somos y puede que hasta realidad que seamos o ¿tal vez un cóctel de todo...?




4 sept 2016

Abrazos y pipas

Buenos día de domingo, amigos. Mucho, mucho calor en Córdoba, cercanos a los 44 grados, aire que quema, literalmente. Pero supervivimos los cordobeses: abanicos, aire acondicionado, quién se  lo  puede permitir, agua fresca y, ¡a vivir!
Ayer fui testigo de la siguiente anécdota que hoy comparto con vosotros.


Diez de la  noche. Terraza de un  típico  bar cordobés.  En corta separación un matrimonio de avanzada edad, con una botella de agua por delante, comen pipas y de vez en cuando se abrazan.
Dada la cercanía, los miro y exclamó: ¡sana envidia!  La mujer, bajita, pasada de kilos, con poco, canoso y acaracolado, cabello, pegado al casco, me mira, sonríe y dice: ¡cincuenta aniversario, cincuenta años, señora, eso que le llama bodas de oro,  hace que nos “casemos”; lo estamos celebrando.

Y sí, me emocioné, y no por los cincuenta años de  matrimonio, que me es indiferente lo que cada uno quiera hacer en su vida, mientras  no  haga daño a los demás, me emocionó  y envidié aquellos cincuenta años de amor, aquella humilde, muy grande para ellos, celebración de  abrazos y pipas.

1 sept 2016

Caminos rotos

  

Buenos días, amigos. Vamos por otro viernes caluroso, primer fin de semana de este septiembre que no volverá. Vistámoslo de gala con las mejores pinceladas que podamos dar al lienzo de nuestras vidas.
Hoy, un breve, muy breve relato. Espero que os guste y, sobre todo, nos sirva para ser un poco más solidarios con los mayores, enfermos, etc.

Esta  fotografía fue autorizada por este hombre, 
expresión de bondad y amor.

CAMINOS ROTOS
Él, anciano de pelo muy cano que le rebasaba el ala de un destartalado sombrero,  mirada grande, palabras pacientes, tiernas, murmullo de caricias infinitas. Pasos cortos, torpes, macilentos, viejos… Manos agarrotadas por una galopante artrosis.
Ella, rebosante de carnes blandas, en un sillón de ruedas, apenas hablaba, apenas se movía, apenas rastro de ser humano, bulto vegetal que, de vez en cuando, en un  galopante alzhéimer, mascullaba ininteligible y agrios,  sonidos.  .
Él y ella, inquilinos, por caridad, de una mísera habitación por casa. Matrimonio de toda una vida, cargados de hijos, en soledad y abandono, convivían.
Ella, estática, eclipsada, perdida… ¡Sabe Dios! 
Él, amor a flor de piel, escuchaba y respondía a sus exigentes silencios e incansables urgencias: sí,  ya te voy a dar de comer, ya te voy a lavar, a peinar, a poner guapa. ¡Ya voy! ¡Ya mismo voy!
Él y ella, a veces, en silencio, se miraban, como queriendo reverberar, con fervor de lágrimas, migajas de recuerdos, voces ahogadas, silencios de años, caminos rotos…



31 ago 2016

Mala Memoria

DIARIO CÓRDOBA / OPINIÓN
ISABELAGÜERA

Tirando de Internet, ¡hay que ver las cosas que se aprenden! Sí, porque en esta ocasión me he podido enterar de la mala memoria del genial Woody Allen. ¡Pues no va y dice que sólo existen dos cosas importantes en la vida! La primera el sexo y la segunda... ¡pues que no se acuerda! Y claro, si de dos se le olvida una o es que nunca la aprendió o es que padece alguna enfermedad desgenerativa, en cuyo caso, merece un respeto, si bien yo me inclino por aconsejarle una buena dosis de palillos de pasa, y creo que también para la especie de pandemia universal de pérdida de memoria, porque el Instituto de Política Familiar nos ha comunicado que, según un estudio reciente, cada 3,7 minutos --ya es precisión-- se produce un divorcio en España y dice que vamos a la cabeza de Europa en esto de casarse y descasarse y dice que las administraciones públicas deben tomar carta en el asunto y tomar medidas urgentes y hacer un cambio de rumbo en cuanto a medidas legales, protección social y cultural del matrimonio y la familia.
Y mientras leo y releo, lo que dicen unos y otros, la segunda cosa importante, ¡que no aparece por ningún lado! No obstante ante mí ondea revestida de magia, como niña de un día que precisa la maravillosa cuna de muchos ingredientes aunados: el amor. Y que sí, que puedo parecer una trasnochada romántica pero yo creo, seguro, que los matrimonios que se han roto en estos largos minutos que escribo, ni tan siquiera conocieron la palabra amor. En las peanas de sus vidas en pareja, rotularon tan solo la cosa importante que recordaba Allen: sexo. ¡Y al garete la pareja! porque, a la pasión, al deseo de acostarse con alguien, habría que sumar el deseo y la pasión de despertar en los ojos, en el alma de ese alguien.

El amor, tan olvidado y maravilloso, es la primera cosa importante en la vida, al menos para mí.

28 ago 2016

Jamás de los jamases

Día el de hoy, amigos, último domingo de agosto, para organizar y mejorar el día de mañana. Hagamos o vayamos a dónde sea o con quién sea, el trato con los demás es el diario mejor o peor que tenemos que asumir porque no somos islas, aunque a veces lo deseemos; tampoco sería lo mejor.   
 Lo mejor, desde mi punto de vista, es aprender a ser sencillos, humildes y justos.
De hay mis Jamases de hoy

JAMÁS DE LOS JAMASES

·       Jamás en una conversación, trates de hablar más que los demás; mejor, escuchar.
·      Jamás interrumpas al que te va a contar algo, bien para hablarle de ti o exclamando: ¡eso ya lo sabía!
·   Jamás mires al móvil, al ordenador o a cualquier otra cosa, mientras alguien te cuenta algo.
·   Jamás desmontes  una mentira, aunque conozca   la verdad, si la persona se disculpa, evitando así que se sienta humillada.
·       Jamás preguntes, si descubrís que una persona tiene un defecto físico o de familia y menos aún lo delates.
·    Jamás digas “eso lo hago  o lo sé yo mejor” aunque sea verdad. Mejor callar y cuando sea oportuno demostrarlo con hechos.
·       Jamás respondas a un insulto con otro insulto, porque no solo os iguala sino que no hay mayor insulto que el silencio por respuesta.
·   Jamás trates, si alguien tiene especial fe en algo que no perjudica a nadie, de demostrarle que está equivocado. Sería como robarle un recurso que posiblemente le ayuda a vivir.
·    Jamás hables del error del otro, Si ya ha sido consciente de ello y no lo puede corregir, porque seguro que no lo repetirá.
·      Jamás discutas con un orgulloso. Sera la mejor forma de que entienda que el orgullo de verdad es saber callar a tiempo.
·     Jamás niegues al otro la oportunidad de quedar bien, aunque tengas que adelantarte improvisando una mejor interpretación.
·       Jamás juzgues a alguien sin detenerte unos momentos y ponerte en su lugar.
·       Jamás envidies, con malas artes, algo que tengan los demás. Seguro que cada uno de nosotros tiene mucho que los demás no tienen. Nadie lo tiene todo. Por eso nos necesitamos para  convivir y no para  "jugar "a guerrillas absurdas.
·      Jamás presumas de  saber más que los demás. Posiblemente tus  oportunidades de saber no sean las del otro. Por eso, o no hables de tu “sabiduría” o si lo haces hazlo   con humildad.
·   Jamás, para nada, midas la “talla” de los demás porque, sí así haces, solo  conocerás y conocerán la tuya.
·      Jamás condenes a un delincuente a la ligera, porque tras él hay una familia, una escuela, una sociedad y puede que hasta tú mismo. Mejor pedir barrotes para todos.
·      Jamás te sientas superior al otro por mucho que tengas o recibas; solo eres superior si tus ojos miran siempre en la misma dirección: vida y muerte.