Mis pensamientos, poemas, cuentos... de Isabel Agüera

16 ene 2012

Divisando la meta

OPINIÓN/ DIARIO CÓRDOBA
ISABEL Agüera 17/01/2012




Me quiero referir, hoy, a la meta final, a la meta que se empieza a perfilar por el horizonte, como si fuese la última palmera del desierto (¡suéltalo de una vez!): la muerte. ¿Qué hago yo aquí ya? --me decía un anciano--. No espero nada, no tengo nada que hacer; se me acabó el tiempo.
Y yo lo entendía y me faltaban palabras para quitarle la razón, porque no se puede tachar de un plumazo lo que la sociedad, los seres queridos, los achaques, la vida, en definitiva, van tallando sobre la imagen del ser humano que, inevitablemente, con el paso de los años, va perdiendo facultades a lo que se suma la creencia de la validez en exclusiva de la juventud. Recuerdo, ahora, a una señora mayor que, a cada cambio que se le proponía para mejorar su casa medio en ruinas, exclamaba: ¿Y ya para qué?
Por supuesto que entiendo esa recta final que, sin piedad, va apagando luces de futuro, dejando al mayor prácticamente sumido en el más oscuro túnel. Eso es: no hay futuro a la vista y de ahí el ¿ya para qué? y el ¿qué hago yo aquí ya?
Es cierto que esas interrogantes otean por las mentes de todos sin que a veces tengan relación con la edad, si bien es un fuerte agravante, y es que, las circunstancias, en general, pueden provocarnos cansancio de vida, desilusión, un arrastre por las rutinas de los días que se van tornando horas de televisión, algún que otro paseo y, ¡pare, pare usted de contar! En fin, electro encéfalo plano.
Y ahora voy yo y digo ¡Ya está bien, ya está bien! (¿He oído esto en la tele? Me suena mucho)
Amigo mayor: no te dejes paralizar por los años. Camina al ritmo que puedas, trabaja en lo que te guste, habla con quién sea capaz de escucharte. Escucha a quien desee hablarte. No te sientas joven pero tampoco acabado. Sí, hay futuro, pero no lo midas en años sino en momentos, en minutos porque en cada uno de ellos, hay, sin duda, una razón para seguir viviendo. Descúbrela y en ella tedrás respuesta al ¿ya para qué?



* Maestra y escritora



9 ene 2012

Pensamientos para el nuevo año




La vida, es una página en blanco que se nos entrega en el instante mismo de nuestro nacimiento. Hasta el día que somos capaces de pensar y decidir, son los demás los que escriben en ella, pero llega un momento, que, o cogemos la pluma y nos convertimos en protagonistas, lo cual nos será, paradójicamente, fuente de gratificación y dolor, o dejados llevar por la comodidad, aceptemos la letras que los demás sigan imprimiéndonos al ritmo de nuestros pasos. Esta actitud, antes o después nos exigirá estampar una firma de autenticidad que nos podremos ratificar con la consiguiente frustración.

La vida es un tren que pasa. Si no subimos a tiempo, si lo dejamos ir, nos quedaremos para siempre en la estación de espera. Y el próximo, al único que podremos acceder, será el tren de la muerte.

La vida es tan sólo un corto paseo al atardecer de un bello día. Bueno será volver la vista atrás por si a nuestro paso crecieron espinas.

En cuyo caso habrá que regresar, extirparlas y en su lugar sembrar rosas.

La vida, con el paso de los años, se va transformando en montón de escombros, donde, sin duda, palpitan hermosos retazos de felicidad.

Buscad y veréis cómo encontraréis el árbol al pie de la ladera, el camino de ayer, buscad y encontrareis palabras que, en ecos, os devolverán la memoria perdida de las cosas, buscad y aparecerá el índice del pasado que os remitirá a la salvación en momentos en los que la luz de vuestra "casa" se apague y os quedéis a solas con la silla de anea y el crujir de viejos tejados  

Romper moldes es un riesgo, pero sin comparación lo es más el pasar por la vida, corto paseo, sin colaborar a la creación que somos de un Dios que nos dejó una cuenta sin saldar: la de "recrearnos" con nuestras capacidades individuales, con nuestras cotidianidades... Con nuestro singular proyecto.

Cuenta pendiente que no hay que olvidar porque, al otro lado, se nos espera con sin deudas pendientes.
No, no se hunde la casa por una gotera, pero hay que “taparla”, mientras no sea incontrolable chaparrón, y cuando lo sea habrá que buscarle un buen “paraguas”, pero no se puede detener la vida: habrá que inventarla, habrá que sacarla de la nada, pero jamás entregar las armas.

5 ene 2012

Regalo de Reyes

                                 Mi sencillo, pero ilusionado regalo de Reyes. Un beso y que no dejemos de darle cuerda al reloj de la ilusión. Besos.

2 ene 2012

Cambiar el chip


UN NUEVO AMANECER, CADA DÍA

OPINIÓN/DIARIO CÓRDOBA
ISABEL Agüera 03/01/2012
¡Pues que ya estamos en el dos mil doce! Y parece que fue ayer cuando alguien, un buen día, fue y me dijo: Hoy cumples siete años. Ya tienes uso de razón. ¡Vaya con las barbaridades de entonces! (Y con las de ahora, chiquita, que a bien que no hay descerebrados más que adultos por el mundo)

El caso es que los cumple-abriles corren más que el tío la lista y con el saco hasta arriba de nubarrones que se traducen, primero en goterillas de nada, que van cayendo sin que nos lleguen más allá de nuestra vestidura por fina que sea, pero, ¡ay, ay, que de la noche a la mañana el chirimiri se traduce en fuerte chaparrón que nos cala hasta los huesos! (Que digo, niña, que da gusto leerte tan animosa como empiezas el año.¡Cambia el chip, mujer, cambia el chip!)

Pues, bueno, sí, hay que cambiar el chip y he aquí que se me viene a la mano unos versos de Aleixandre que considero oportunos para la fecha: Siéntate. No mires hacia atrás. ¡Adelante! Es la vida. Es el camino. ¿Que llevas la frente cubierta de sudores, con espinas, con polvo, con amargura, sin amor, sin mañana?... Sigue, sigue subiendo. Falta poco. Qué joven, qué jovencísimo, qué recién nacido eres. (No te autoengañes, chiquita. La poesía es la poesía) Coge tu palo de fresno (mmmm) blanco y apóyate. Un brazo a tu lado quisieras. Míralo, ¿no lo sientes? Yérguete y mira la raya azul del crepúsculo, la raya de la esperanza en el límite de la tierra. (Mal empiezas con demagogia y, por ende, copiada! ¡Corta, corta!)

En fin, amigos lectores, un año es solo un momento, un paso más que debemos ilustrar con las etiquetas amor, paz, esperanza, etc. (¡Vaya! No siempre quién mal empieza, mal acaba. Honradez, niña, que la corrupción os come).

¿Y esto? ¿Se me habrá colado el guapillo hacker morris300? ¡Ea!, pues, ¡que cumplamos muchos más! Y, ¡que viva, viva la marimorena-!


* Maestra y escritora





21 dic 2011

Regalar Navidad

OPINIÓN/DIARIO CÓRDOBA
ISABEL Agüera 21/12/2011




Después de tantos años vividos, esta madrugada, como un nuevo aldabonazo, ha llegado a mí la Navidad.
¡Pues nada más y nada menos que en una macetita de regalo en manos de un asiduo a la cafetería y a la hora! A las seis de la mañana de cada día mi compromiso presencial con el amanecer, con los silenciosos cómplices de ese primer café, mi compromiso con el índice de recuerdos en el que los nombres de familiares y amigos desfilan en la caricia de música que solo yo escucho pero que me habla de la fragilidad humana de todos, me habla de pobres y enfermos que a esas horas, y a todas, sufren, música que me habla del misterio de la vida, que me habla, sobre todo del amor que nos debemos unos a otros, pero hoy, cuando este compañero de hora y silencios, me llegó con tan importante obsequio, por mi cabeza la Navidad en persona llegaba a mí.
Eso es, porque yo me decía: hubo ayer un momento del día que esta persona se acordó de mí. Sinceramente no tengo palabras para expresar mi emoción y agradecimiento, pero sí mi reflexión y compromiso con días que materializamos comiendo, bebiendo, gastando y quejándonos de la crisis que, no obstante, se esconde en fiestas porque, un día y otro día, al final es un día.
Así que mi mensaje de Navidad (¡ni que fuera el rey!) es a un tiempo tan pequeño y tan grande como mi macetita de este amanecer porque regalar Navidad puede ser algo tan sencillo como una visita, a ese solitario y triste mayor, una sonrisa al que sufre, una palabra, un silencio, un beso, un gesto, una mirada.
 Que alguien sepa, que por alguna razón, en un momento, lo hemos recordado. Nos sentimos a veces tan olvidados...
Regalar Navidad es regalar ilusión entonando un singular villancico sin dejar de mirar a los ojos del mundo: mi verdad eres tú, mi realidad es tu vida, mi sueño tu felicidad y mi ilusión tu sonrisa.

Queridos amigos: Mi recuerdo,. aún sin conoceros y mi sincero afecto. Que seáis felices, pero, sobre todo, que hagáis felices a cuantos os rodeen. Besos

15 dic 2011

Cuento de Navidad



Próxima la Navidad, mi recuerdo y cariño a todos los niños del mundo pero, en especial, a los que año tras año fueron pasando por mis aulas, dejando en mí la más preciada estela que haya podido brillar por el firmamento de mi vida. Por eso, va por ellos este cuento.
En un pueblecito lejano vivía un hombre mago que ayudaba, con su magia, a resolver los problemas de sus vecinos. Un día les dijo: Para la Navidad he sembrado un arbolito en el jardín, pero precisa para crecer que lo reguéis con vuestros deseos. Así, cuando nazca Jesús lo llevaremos al Portal.

A partir de aquel día, la gente acudía al jardín y colocándose al lado del arbolito formulaba su deseo: poder para tener a mis vecinos doblegados -dijo el alcalde-. Y yo campanas potentes para que la gente vaya a misa -dijo el cura-.Y yo belleza para seducir a los hombres -dijo una mujer-. Mejores leyes para que aprendan mis alumnos -dijo un maestro-. Premios para que me lean y ser famoso -dijo el escritor-. Más recetas y menos enfermos -dijo el médico-. Precisamos -decían unos y otros- dinero y felicidad.
Así, fue pasando el tiempo y, a pesar de la riega de deseos, el arbolito no crecía.
La gente empezó a clamar: el sabio nos ha engañado. Entonces el sabio los reunió ante el arbolito y dijo: todavía faltan los deseos de un niño y de un anciano. Veamos qué desean: Yo quiero jugar -dijo el niño-. Y yo que no me falte el pan -dijo el anciano-.

En unos instantes el arbolito empezó a crecer. El mago dijo: vuestros deseos eran solo alimento para vuestra vanidad y gloria. A nadie más podían alimentar. El niño y el anciano pidieron lo justo y necesario. Si todos os hubierais limitado a eso, el arbolito hubiera crecido mucho más rápido y copioso, pero está listo para la Navidad.

Y esta madrugada dos deseos. Para mí, ser siempre un poco niña. Para todos, el mejor fertilizante para crecer y hacer crecer: AMOR.



5 dic 2011

Partir de cero

OPINIÓN/ DIARIO CÓRDOBA 

ISABEL Agüera 06/12/2011

El, escuálido, enfermo, con deslucido uniforme de soldado, abrazando a un tiempo a mujer y cuatro hijos, empuja con rabia contenida una puerta y exclama: ¡Al fin estamos en nuestra casa! Ella, cobijada en el abrazo, casi niña de un día, vivido en los horrores de una guerra, lloraba y repetía: Se lo han llevado todo; no tenemos nada.
Pero él, con los soliviantos de bombas y trincheras golpeando todavía sus sienes, levantó la vista al cielo y exclamó: ¡Pero estamos vivos! Demos gracias a Dios. Tendremos que partir de cero. Y un rosal de exuberantes rosas amarillas, una mesa, un aparador, hierba crecida y nada. La vida por delante y la fe como bandera.

Se trata, sí, de un relato de una de mis obras, pero es real y no con intención de juzgar el pasado que como dijo Churchill sería perder el futuro, sino como dijo otro premio Nobel, Anatole France, solo con el pasado se forma el porvenir. Y por aproximarnos a citas más vivas y actuales, el artículo del pasado sábado de nuestro ilustre catedrático don Manuel Cuenca Toribio: Super adversa augere . Es decir: Hay que sobreponerse siempre a las dificultades. Y todo esto me viene dado por las fechas que celebramos y precisamente en tiempos de grandes dificultades: paro, desahucios, recortes, etcétera.

Cunde el desánimo y, por supuesto, me duele en el alma la situación de crisis mundial que atravesamos, pero mi canto a la esperanza fue la gran lección de mi padre, cuando mirando al cielo exclamó: ¡Pero estamos vivos! Partiremos de cero. No obstante, hoy el cero es más pequeñito que en años de la posguerra.

No dejemos, pues, que la hierba nos crezca y nos coma por los tejados de nuestras casas.
Salgamos a encontrar, a ganar el pan, pro pane lucrando , por seguir con Vicens Vives, y salgamos con esperanza, aunque sea partiendo de cero.
* Maestra y escritora