* Escritora y maestra
Mis pensamientos, poemas, cuentos... de Isabel Agüera
24 nov 2009
Él y ella
* Escritora y maestra
22 nov 2009
Pensamientos Pedagógicos
No sabría decir si en el aula yo me he sentido más niña que mis alumnos/as o mis alumnos/as más maestros/as que yo.
12 nov 2009
Mi canto a la vida
...Y en este sueño helado de la noche, y en la esperanza del amanecer, que ya se conmueve, te sueño, te veo ya, mi querido chiquitín, en este mundo de luz al que tú has llegado como una sonrisa que se dibuja en el aire e ilumina el camino crepuscular de mis sueños, rotos mil veces y recompuestos por el hechizo creador que es la vida.
26 oct 2009
Néctar de la vida
Aquí, aquí en este jardín, aprendo a vivir y a morir.
YA se ha puesto el sol: Tarde otoñal de 2009. Un día menos para descubrir el misterio de Dios. ¿Y si acaso no hay tal? De cualquier forma, cuando ese día llegue, descansaré en Él.
MI terraza es un tesoro. Desde ella veo la sierra, la campiña, el tráfico... Desde ella veo más cerca el cielo que la tierra. No hay más, y yo que soy consciente de ello, doy gracias a Dios por tener una terraza.
NADIE puede decirnos la verdad de la muerte. Yo, claro está, tampoco, pero hace tiempo que caí en la cuenta, lejos de historias leídas o contadas, que la muerte sólo es el abandono de este cuerpo para entrar en otra dimensión; la del espíritu. Al igual que el feto abandona el claustro materno pata entrar en la dimensión de esta vida.
LA enfermedad, el dolor... nos hacen caer en la cuenta de lo solos que estamos, aunque vivamos rodeados de familiares y amigos.
La enfermedad y el dolor son paisajes que nos retornan a la normalidad con visiones desconocidas hasta entonces.
Bien venidos, pues, sean.
POR lo general nos suele costar la adaptación a los cambios pero sería inútil querer dormirnos y, como la bella durmiente, esperar despertarnos en la misma hora y que todo siga igual. No, a la noche le sigue el día; nunca es la misma hora.
Lo pasado no regresa. Puede ser, no obstante, brújula que nos oriente
LA cara de los demás es, más o menos, el espejo de la nuestra. Si no los miramos, jamás sabremos, más o menos, cómo somos.
BUENA cama y buen sueño es mucho por lo que dar gracias a Dios.
QUIERO ser tierna con el duro. Quiero ser dura con el blando.
LOS hijos, cuando se les ama sin egoísmos, son los hijos de la vida y de la libertad. Cuando se les ama en propiedad, son nuestros esclavos hijos y, al morir, vendrán con nosotros al sepulcro.
7 oct 2009
En el día de los Mayores



PASOS QUE NO VAN A NINGÚN SITIO.
OJOS QUE MIRAN Y NO VEN.
LABIOS SELLADOS DE LOS QUE HUYERON SONRISAS Y PALABRAS.
CORAZONES QUE LATEN AL PESADO RITMO DE LOS DÍAS SIN NOMBRE.
¡RECUERDOS, SÓLO RECUERDOS QUE BUSCAN Y ENCUENTRAN, CHISPAS DE FELICIDAD, EN EL ÍNDICE DEL PASADO, EN LA MEMORIA PERDIDA DE LAS COSAS!
¿DÓNDE VAS ABUELO? DE SOL A SOL, TRANSITAS, PEREGRINAS, BUSCAS… PERO, DESDE QUE DECIDIMOS QUE ERAS MAYOR, ¡MUY MAYOR!, NO DEJAMOS PARA TI MÁS CAMINO QUE LA SOLEDAD, MÁS ESPACIO QUE LA NEGRA PASARELA DEL OLVIDO, DE LA INDIFERENCIA,.
NO SON NI EL TIEMPO, NI LA EDAD LOS CULPABLES DE LA SOLEDAD DE LOS MAYORES. NO, LO SOMOS TODOS, CUANDO…
LES HACEMOS CAER EN LA CUENTA DE SUS TORPENZAS.
CUANDO TAN SÓLO SON NÚMERO EN NUESTRAS CASAS.
CUANDO, ABANDONADOS EN PLAZAS Y JARDINES, NO LES DEJAMOS MÁS HORA QUE LA DE COMER Y DOMIR
CUANDO PERMITIMOS QUE SU VOZ SE TORNE SILENCIO PORQUE NO HAY ECO QUE LES RESPONDA.
CUANDO DEJAMOS QUE LES SOBREN BRAZOS PORQUE DE NADA NOS SIRVEN.
CUANDO, EN DEFINITIVA, MÁS QUE ELLOS, PENSAMOS QUÉ HACEN YA AQUÍ
NO OBSTANTE…
UN ANCIANO DEBERÍA SER UN LUJO PARA LA FAMILIA PORQUE NADA HAY MÁS CÁLIDO, TIERNO, ENTRAÑABLE, MÁS SABIO QUE UN ABUELO.
¿Por qué tanta soledad para el abuelo?
¿Por qué molestar a sus hijos?
¿Acaso era mejor morir que vivir como de prestado?
¿Por qué echaría tanto de menos a la “principal”?
¿Sería ella, su única razón de vida?
¿Qué significarían sus hijos?



¡CUÁNTA SOLEDAD CERCA DE NOSOTROS!
Al cruzar la zona ajardinada de un bloque me encontré con Jacobo, un día a de otoño del pasado año. Sentado en un poyete, con la barbilla apoyada en una prosaica marrilla, con la mirada turbia, con labios pastosos, con manos temblorosas, con voz lejana me susurró:
Aquella interrogante, como un dardo, me laceró el alma. Me hice el propósito de pasar por allí cada tarde y acompañar un rato a Jacobo. Sus palabras se repetían inexorablemente: ¿Y yo que hago aquí ya, niña? Tuve que irme con la principal. Ella era una santa... Por las noches tengo dolores pero… ¡Mejor sería que Dios me recogiese!
PASOS QUE NO VAN A NINGÚN SITIO.
OJOS QUE MIRAN Y NO VEN.
LABIOS SELLADOS DE LOS QUE HUYERON SONRISAS Y PALABRAS.
CORAZONES QUE LATEN AL PESADO RITMO DE LOS DÍAS SIN NOMBRE.
¡RECUERDOS, SÓLO RECUERDOS QUE BUSCAN Y ENCUENTRAN EN EL ÍNDICE DEL PASADO, EN LA MEMORIA PERDIDA DE LAS COSAS!
EL SEÑOR DEL JARDÍN
Sí, con sus pies torpes, sus muchas enfermedades, sus noventa años, él era, porque yo así lo veía, el Señor del Jardín.
Y CUANDO EL SOL SE PONE, CUANDO EL CREPÚSCULO ANUNCIA EL PUNTO FINAL, DEL DÍA, NUESTROS ANCIANOS CAMINAN DE NUEVO… ¿HACIA DÓNDE? LA RESPUESTA ESTÁ EN NOSOTROS.
Tiende una mano al mayor para que, sin miedo, se incorpore a los cambios elementales que todos experimentamos. Otra cosa equivaldría a dejarlos arrinconados sin remedio.
No hay mejor espejo para nuestras vanidades que contemplar el rostro de un mayor, cuando se siente de vuelta de todo.
Todos nos vamos haciendo mayores día a día y creo que sería necesario tener en cuenta la gran riqueza que pueden aportarnos las personas mayores y todo lo que pueden enriquecer nuestro crecimiento.
¿POR QUÉ SE MUEREN LOS VIEJOS?
Una de mis hijas, cuando sólo tenía seis años, me preguntaba: "Mamá, ¿por qué se mueren los viejos?" Exactamente no recuerdo qué explicación le daría. Posiblemente la que todos tenemos en mente, cuando comprobamos la edad de algún difunto en las esquelas mortuorias: "¡Los años, los años que no perdonan!"
También para el difunto joven tenemos nuestras razones: "¡Habría que ver qué vida llevaba, qué excesos, qué descuidos de salud, etc.!"
.. la mayoría de los viejos se mueren porque nada hay en la vida que les interese, nada que los motive, nada que les sirva de excusa para seguir viviendo, nada de ilusión, nada por hacer.
La última vez que visité una residencia, hace unos días, me reafirmé en estas tristes realidades, y no quiero que haya malos entendidos acerca del trato allí recibido.
Cada vida - Ward Howe - ha de tener sus espacios huecos, que el ideal ha de rellenar.
Sucede que, tal y cómo socialmente nos hemos organizado, a los mayores les hemos secado esos espacios, y lo hemos hecho, y lo hacemos, con una despiadada forma de entender sus limitaciones y deterioro de capacidades: "Estás sordo; no te enteras; estás ciego, ¿no ves?: date más prisa; tropiezas en todo; no te muevas, que te vas a caer: ¿qué dices? Habla claro..."
Y al mayor se le van apagando los pequeños destellos de ilusión que puedan quedarle, máxime cuando la ternura, la atención, el sabio proceder de cuántos le rodean brille por su ausencia.
En su mirada subyace, desvelado, el profundo misterio de las cosas.
No, los viejos no son deshecho, ni son tontos, ni son niños, ni están muertos.
Busquémosle con amor un sentido que siga alentando el rescoldo de la grandes fogatas que fueron sus vidas.
23 sept 2009
Ya estamos en el otoño

Ya estamos en el otoño.
Remolino de tonos grises, anaranjados, violetas…
más bien húmedos, más bien fríos.
¡Qué mágica luminosidad en tierra, cielo, horizontes...!
¡Qué suave brisa noto palpitar en mis mejillas!
¡Qué bella diosa blanca este amanecer otoñal!
¡Qué colmenar de azahares mi alma, éxtasis de sueños infinitos!
Pájaros emigrantes surcan mis cielos amanecidos tan de mañana.
Día y hora de lejanos ecos, que reverberan sueños.
¡Qué poca cosa yo, estrella fugaz en brazos de alas calmas!
¡Qué niñas mis lágrimas, sin destino, desbordadas!
¡Qué ardor en mi sangre, pulmón de tantas ilusiones inventadas!
¡Adiós, pájaros adiós!
¡Me izan aires y me aúpan a vuestro futuro destino!
¡Me crecen remos en el mar de tan larga travesía!
¡Me seduce y conjura tan maravillosa emigración!
¡Volved, pájaros, volved!
Nubes que llegan,
hojas que reverencian mis pasos,
chirriar de pozos,
voces lejanas,
arrullo de palomos,
recuerdos que me arrullan en los adentros...
Y el otoño que llega un año más.
Y en mis labios, el susurro de una plegaria:
Déjame, Dios, un día más.
11 sept 2009
Microrrelatos Pedagógicos
1
Un alumno, en competencia con otro, me abordó:
-¿A que el águila es más fuerte que la paloma? –dijo convencido.
Yo le contesté: ¿Quién crees tú que era más fuerte David o Goliat?
El pequeño, tras un silencio, contestó:
-Yo lo que sé es que David fue más listo.
-¿Ves, ahora, -le dije- quién puede ser el más fuerte?
Sí, -contestó- el que tenga más maña
2
Me preguntaba una niña
-Maestra, si el pez grande se come al pez chico, el último de la fila, ¿a quién se come?
Por unos instantes, dudé en la contestación. Después, improvisé:
-Pues, los chicos se comerán unos a otros y...
Antes de que terminara mi improvisada “lección”, ella exclamó:
-¿Y por qué los grandes no se comen también a los grandes?
-¿Qué te pasa? -le pregunté- Parece que te noto triste.
-Es que mis padres a lo mejor se divorcian. Esta noche los he oído pelearse en la cama.
Al día siguiente, llegó radiante. Se me acercó y dijo:
-Seño, mis padres ya no se divorcian; esta noche los he oído “respirar” en la cama.
Los niños/as, desde sus respectivos sitios, la observaban sin perderse ni un sólo de sus movimiento.
Cuando la tórtola arrulló la primera vez, yo dije:
-¿Os habéis dado cuenta cómo la tórtola parece que llora?
Pero, cuando arrulló por segunda vez, todos a una exclamaron:
- No, maestra, la tórtola no llora; la tórtola ríe.





















