Mis pensamientos, poemas, cuentos... de Isabel Agüera

12 ene 2014

Tarde de ecos



                                     ¡Negro, negrísimo yermo, eco de mi voz!


Queridos amigos/as: En la soledad de esta mi casa de la sierra cordobesa, rodeada de pinares, jaras, encinas, madroñeras y toda clase de plantas olorosas como el hinojo,  el romero, el tomillo, etc. y escuchando solo las polillas de mi cabeza, me acerco al monte yermo, negro, negrísimo. Es como si la vida lo hubiese abandonado y la noche se hubiera eternizado en sus alturas y, cuando estoy frente a él, siento miedo, un extraño presentimiento que me lleva no sé a dónde, pero noto que me transporta a otras historias.
Pero ayer, sentada frente a él, quise comprobar si tenía "voz". Sí, me contestó y yo, con mi libreta y boli  siempre  como inseparables compañeros, escribí.
Me acerco a al negro, frío, solitario yermo  y grito:

¡Eco, eco,  ecooo..!
¿Me ha contestado? Repito: ¡Eco, eco! ¡Sí, si me ha contestado!
No, ¡qué tonta soy!, no contesta: repite, pero me reprocha  que no haya más voz que la mía.
Y yo le contesto:
Ya lo sé: buscaré más voces.
No estoy sorda. Sucede, eso sí, que convertí el silencio en mi voz favorita y así
tan sólo  oigo el eco de mi voz que se apaga en la tarde. ¡Hay tantas voces!
Es bonito tener eco, aunque tan sólo sea una onda lejana y juguetona de la montaña, porque su respuesta me pide más voces, otras voces.
¡Eco, ecoooo!
¿Amigos, negro yermo? Me voy que es tarde. Buscaré voces, ¡claro que sí!
Las  tengo encima pero me refugio en el silencio. Te prometo ecos a coro.

Compañeros y amigos:  
Que los años nos hagan más brillantes, más sabios, más dignos y respetables, pero no intentemos ser solitarios bosques de felicidad, islas perdida en  océanos infinitos, estrellas apagadas en el maravillo universo, eco tan solo de nuestra voz... 
¡Qué triste, qué miedo, qué absurdo! ¿No? 
Somos himno que entona sueños, mientras tejemos el sutil relámpago que cruza el cielo y lo ilumina en blanca vorágine de altura.
Somos belleza y amor. Que nada ni nadie nos extinga en silencio y soledad.

            ¡Qué bello regalo la naturaleza!

8 ene 2014

Somos lo mejor que tenemos: autoestima


         No, no están secas las plantas; 
                          están soportando y superando rigores

Somos lo mejor que tenemos es el título de una de mis obras más vendidas. En ella trato la autoestima, como otros muchos temas, desde la experiencia personal. Con respecto a la autoestima escribo:
Me viene ahora a la memoria una ingenua estrategia de mis aquellos anónimos años y que, por primera vez, voy a confesar.  Se trataba de imaginarme -no sé si crearme- una segunda personalidad. Otra yo, adulta, serena, segura... perfecta.  
Y, cuando me surgía alguna cosilla de las tantas que  me frustraban, cansaban o  tornaban lánguida y descuidada, aquella imagen  era como ojo observador,  mirada fija en mí que me perseguía, examinando y evaluando todos y cada uno de mis movimientos y hasta pensamientos. Aquella presencia invisible, paradójicamente, no me molestaba, sino muy al contrario me servía de estímulo para obligarme a una especie de perfección de todos mis actos. Sentía, de forma casi visible, su aprobación y aplauso a todas y cada una de mis superaciones.
Tal vez profesionales de la psicología puedan encontrar una explicación exacta a tan extraña terapia.
Desde mi intuición, sospecho que aquella creación animada de mi mente, era la personificación del bien y belleza que en mi corta edad  conocía y a los que mi cuerpo y alma de niña sensible aspiraban y tendían con infinito deseo.
Me sentía feliz por dentro, me sentía recompensada y empezaba a quererme tal y como era, a pesar -repito- de mis pocos años y mis grandes frustraciones.
Tengo la seguridad de haberme creado una autoestima compensatoria que mi mente necesitaba como imprescindible herramienta para supervivir ante tal caos psicológico.
Pasados los años, una fijación parecida era, y es, recurso infalible, si bien, no como remedio que necesite para quererme, gustarme -aspectos de mi personalidad, hoy por hoy, superados-,  sino como la realidad que quiero sea mi vida.
Con total clarividencia me veo obra de arte: una bellísima pintura de naturaleza viva: aguas cristalinas, islas, paseos, bosques... Mucho cielo al atardecer, y todo en tonos anaranjados, de un cálido relajante por donde, en absoluta calma, camino bajo la mirada -también esta vez invisible- de un ser  superior  que me espera para aplaudir mi trabajo.
Pero algo me dice que esta obra no está acabada. Faltan pinceladas que, con todo esmero, tengo que ir plasmando en el gran lienzo de mi existencia.Y, cuando por alguna causa pierdo los nervios, me siento abatida o desganada, noto cómo si en mi obra de arte se marcasen trazos negros que oscurecen mi bellísimo paisaje.

A mí misma me digo:
“No, no puede ser; estoy estropeando mi trabajo de tantos años. Tengo que borrar, tengo que rectificar”.

5 ene 2014

Regalito de Reyes y nuevo año


A mis amigos/as del blog

Como tú, preciosa rosa, quiero vivir y envejecer

En una casa, y expuesta en un hermoso jarrón, lucía una rosa artificial que la dueña compró en un mercadillo. 
Un día, le regalaron una hermosa rosa natural de color rojo aterciopelado. La mujer, cogió el jarrón y  quitando la rosa artificial  colocó la natural de la  cual se sentía orgullosa y mostraba a cuantos visitantes llegaban a su casa. Repetía: ¡Mirad qué pétalos! ¡Comprobad su perfume,  su tersura...! ¡Qué belleza! ¡Tan sólo entrar en la casa se puede percibir su existencia.
La rosa artificial, relegada, sintió envidia y exclamó:
Pronto volveré al jarrón. Tu vida es tan corta… Pronto, muy pronto, empezarán por ajarse tus pétalos y después, morirás para siempre. Mi vida, por el contrario, es eterna.
La rosa natural  contestó:
¿Cómo hablas de vida?  Tú no sabes nada de lo que es nacer, crecer, alimentarse, también envejecer... Tú no conoces el lenguaje de los insectos, ni has percibido jamás  los vaivenes del viento, del frío y del calor. Tú, sí, eternamente, naciste muerta. 

3 ene 2014

Mis fotografías

Para lo que resta de vacaciones, y por si os apetece, queridos amigos y amigas, un sencillo álbum de fotos. Nada de particular. Momentos vividos en sorpresa y belleza.

Mi álbum de fotos

Carta a los Reyes magos




                                 Una estrella, un faro... No faltan; hay que buscarlos

Queridos amigos y amigas: También yo he escrito mis cartita a los Reyes Magos. Sí, para esos  sacos que llevan vacíos por si  se nos ocurre dejarles algo ya que también a ellos les gustan los regalos. El mío, una carta para ese dios que está en ti y en mí, en todos y no colgado del cielo como  un guiñol, carta que quiero compartir con mayores y jóvenes porque ya todos  sabemos “leer”, como mínimo. Se trata de mi oración de cada día y que dice así:
Padre mío que estás en los cielos: En este día, quiero pedirte el  pan que más necesito como alimento. Tú que siempre me lo diste, sé generoso en esta hora y escucha mis ruegos:
No permitas  que los años me hagan insensible a mi realidad presente.
Quiero seguir ser canción, esperanza, caricia, beso  para cada ser humano, sin que me importe el color de su piel, su nombre, su país... Sólo, sí, sólo su mirada fija en  mis manos     de madre,   de abuela… De hermana, siempre para todos.
Padre mío que estás en los cielos: quiero santificar cada hora que el reloj implacable del tiempo  me vaya recordando mis achaques y deterioros. Quiero aceptar en paz la soledad y el dolor. Quiero ocultar lágrimas y repartir sonrisas. Quiero tener las manos tendidas en la dirección del amor.
Padre mío que estás en los cielos: venga a  mí tu reino, aquel dónde yo pueda seguir siendo zahorí del jardín maravilloso del mundo... No me importa que la parcela sea pequeñita.  ¡Déjame, al menos, una flor!
Venga a mí tu reino, aquel dónde la injusticia no me sea indiferente, dónde  la ilusión siga  alumbrando este camino que me va a cercando a grandes pasos a ti, al tiempo que me va alejando de mí.
Venga a mí tu reino de paz, sí, la paz del deber cumplido,  con fallos, con errores, con olvidos...¡Soy humana! La paz que hoy, minuto a minuto, quiero crear,  compartir... Quiero vivir. La paz en la que deseo morir.
Padre mío que estás en los cielos: hágase tu voluntad, sin que me revele, sin que me asuste, sin que te reniegue., sin que deje por ello de luchar.
Líbrame de la arrogancia, de la hipocresía, de la envidia...Líbrame de caer en pesimismos y lamentos...
Dame. Señor, cada día, el pan que me torne a mi realidad de hoy para que sin nostalgias, sin temores, siga construyendo, caminando...Y no permitas que ciega a mi realidad,  me proclame joven y virtuosa; tampoco vieja y necia.
¡Dame, Señor, tu pan..! Tú pan es el bocado que  más necesito para que mi AMEN definitivo sea un cántico de gloria que desearía se  se extendiera por el mundo como el mejor himno de paz  por los siglos de los siglos...
¡Ah! También quiero que se me arregle el frigo que, ¡vaya lata que me está dando! Hasta el año que viene y buen viaje. Os quiero.

(Puede que alguno/a esté en mi página de facebook por lo que pido excusas si lo ha leído en ella)